Las vacaciones de otoño no son el mejor momento para caminar. Afuera está lloviendo, el niño solo quiere dormir y ver dibujos animados. Sin embargo, las vacaciones son un bienvenido descanso de la escuela, por lo que deben gastarse de manera rentable.

Instrucciones
Paso 1
Deje que su hijo sea perezoso. Déjelo dormir el fin de semana, juegue mucho en la computadora, solo descanse.
Paso 2
Después de un fin de semana "holgazán", pídale a su hijo que haga su tarea (si se le asigna para las vacaciones). Esto le ayudará a liberarse del pensamiento desagradable de que las lecciones no se han hecho.
Paso 3
Después de eso, puede salir a caminar con su hijo de manera segura. Si es posible, organice un viaje. De lo contrario, puede comenzar con un simple paseo por el bosque.
Paso 4
Durante las vacaciones de otoño, los teatros presentan diversas actuaciones infantiles. Echa un vistazo al cartel y, quizás, encuentres algo interesante para el niño.
Paso 5
Organiza un viaje a otra ciudad. Piense en su ruta con anticipación, seleccione los museos que desea visitar. Enséñele a su hijo a navegar por el mapa. Luego, su camino hacia el museo se convertirá en un viaje emocionante.
Paso 6
Inscribe a tu hijo en un club ecuestre. Este tipo de deporte no dejará que su bebé se congele, y los propios caballos le darán un gran estado de ánimo al niño.
Paso 7
Para los estudiantes de secundaria, el voluntariado es adecuado. Pueden participar en cualquier evento benéfico. Por ejemplo, pasar el día en un refugio de animales, limpiar el jardín de infancia o plantar un árbol en el jardín más cercano.